Archivo 2013

La ceremonia del té

Imagen ilustrativa de «La ceremonia del té»

En Japón la llaman chadô, el camino del té. Llevar una taza de té verde a los labios puede parecer un gesto trivial. Pero los maestros zen lo convirtieron en una meditación que dura horas.

Cada movimiento tiene su razón. Cómo se limpia el cuenco, cómo se bate el matcha, cómo se inclina la cabeza antes de beber. No es superstición ni capricho: es una invitación a estar plenamente presente, por una vez en el día, en algo sin importancia aparente.

Aquí, en cualquier cocina española, podemos hacer nuestra propia ceremonia. Poner el agua a hervir con atención. Elegir la taza con cuidado, la que te gusta. Sentarse. Respirar. Beber despacio.

Tres minutos. Es todo lo que pide. Pero tres minutos así pueden cambiar el resto del día. Porque aprenden al cuerpo una forma distinta de estar en el mundo: sin prisa, sin culpa, sin otro objetivo que ese sorbo exacto y su vapor subiendo.