Silenciar el pensamiento
Nuestra mente nunca para. Entre cincuenta y setenta mil pensamientos al día, dicen los neurocientíficos. La mayoría, los mismos de ayer, los mismos de hace un mes.
Las tradiciones contemplativas coinciden: se puede aprender a mirar los pensamientos sin ser arrastrados por ellos. Como se miran pasar las nubes.
No se trata de eliminar el pensamiento, porque no se puede. Se trata de darse cuenta de que no somos él. Somos el espacio donde pasa.
Prueba esto durante cinco minutos: siéntate, cierra los ojos, y cuando llegue un pensamiento dile mentalmente «ahora pienso en X». Lo raro ocurre al nombrarlo: ese pensamiento se afloja, deja de secuestrarte. Y, poco a poco, aparecen pequeñas rendijas de silencio. Sabroso, amable, tuyo.