El tiempo profundo
Los geólogos hablan del «deep time», el tiempo profundo. Son miles de millones de años de historia planetaria comparados con los cien mil del ser humano o los trescientos de la sociedad industrial.
Mirar el tiempo así, desde arriba, tiene un efecto raro y a la vez terapéutico. Lo que te parece urgentísimo hoy, dentro de cien años no se acordará nadie. Dentro de cien mil tampoco. Dentro de mil millones, no habrá quien se acuerde de la humanidad entera.
No es derrotista. Es una medicina contra la importancia exagerada. Nuestros problemas son tan pequeños en ese horizonte que cuesta no sonreír.
Visita una mina abandonada, un acantilado geológico, un desierto. Lleva una mano al suelo y piensa: esto estuvo bajo el mar. Esto fue una selva. Esto será otra cosa dentro de un millón de años. Y yo, aquí, un segundo. Un precioso, breve, irrepetible segundo.