Archivo 2026

Herencia de palabras

Imagen ilustrativa de «Herencia de palabras»

Lo que más van a heredar tus descendientes no es la casa ni la cuenta bancaria. Es lo que digas. Las frases que repetías. Las historias que contabas. Los modismos que usabas sin darte cuenta.

Nuestros bisabuelos están ahí, todavía, en expresiones que hemos oído a nuestros padres sin saber de dónde venían. «El que se fue a Sevilla, perdió su silla». «Más vale pájaro en mano». «De los cuarenta pa arriba, no te mojes la barriga».

Son dichos viejos, anónimos, a veces absurdos. Pero nos han llegado intactos después de generaciones. Tienen una resistencia insospechada. El rumor genético del lenguaje.

Si algún día tienes nietos, habla con ellos. Cuenta. Repite. Aunque parezca que no escuchan, se queda. Y dentro de sesenta años, cuando ya no estés, alguien dirá una frase que te pertenecía y se la atribuirá a su abuelo, a su bisabuela. Eso también, en su modo silencioso, es eternidad.