Archivo 2023

El ritual de los domingos

Imagen ilustrativa de «El ritual de los domingos»

En muchas familias se ha perdido el domingo. Ya no se distingue del resto de la semana. Hay reuniones de trabajo por Zoom. Hay recados. Hay pantallas. Hay todo menos el viejo día de descanso que las religiones del Libro marcaron con tanto cariño.

No hace falta ser creyente para recuperarlo. El sabbat judío, el domingo cristiano, el viernes musulmán: todos nacen de la misma intuición antropológica. Una vez a la semana, conviene parar. Reunirse. Comer sin prisa. Ver a los que quieres.

Inventa tu propio domingo, sea el día que sea. Un día a la semana en el que no contestes correos, no mires apps bancarias, no compres nada online. Un día en el que el ritmo del reloj vuelva a ser el del cuerpo.

Al cabo de unos meses de practicarlo, descubrirás una cosa curiosa: el resto de la semana también se ordena mejor. El domingo tira hacia arriba del resto. Es como la pausa entre dos notas en una partitura: la que les da sentido a las dos.