Archivo 2014

Caminar como meditación

Imagen ilustrativa de «Caminar como meditación»

Thich Nhat Hanh, el maestro zen vietnamita, enseñaba algo que en apariencia no puede ser más sencillo: caminar con los dos pies en el suelo. No distraído, no apresurado, no comentando mentalmente el paisaje. Sólo caminando.

Lo llamaba meditación en movimiento. Cada paso como una pequeña llegada. «He llegado, estoy en casa», recitaba despacio mientras paseaba por el jardín del monasterio.

Cuando pruebas este pequeño experimento descubres algo extraño: llevamos años caminando sin caminar. Los pies van por un lado y la cabeza por otro, normalmente dos horas por delante, planificando reuniones o reviviendo conversaciones pasadas.

La próxima vez que salgas a la calle, intenta durante cinco minutos notar el contacto exacto del pie con el suelo. El talón primero, luego la planta, luego los dedos. Verás cómo poco a poco la mente se va sentando. Y eso sin apps, sin bloques de tiempo reservados, en el camino al trabajo o al supermercado.