Archivo 2013

Rumi, el poeta del alma

Imagen ilustrativa de «Rumi, el poeta del alma»

Jalal al-Din Rumi vivió en el siglo XIII en lo que hoy es Turquía. Fue un erudito serio, un teólogo respetado. Y entonces, a los treinta y siete años, un derviche andrajoso llamó a su puerta y le cambió la vida entera.

Shams de Tabriz le preguntó, sin rodeos, quién era más grande: ¿Mahoma o un místico sufí que nadie conocía? Rumi tartamudeó. Shams respondió por él. Y desde ese momento, Rumi dejó de ser el que era. Se puso a bailar, a escribir poesía, a dar vueltas en círculo como un planeta enamorado.

De ahí nacen algunos de los versos más hermosos que se han escrito en ninguna lengua. «Tú no eres una gota en el océano; eres el océano entero en una gota». «Lo que buscas te está buscando». «La herida es el lugar por donde entra la luz».

Ocho siglos después, sigue siendo el poeta más leído en Occidente. Hay algo en sus versos, simples y profundos a la vez, que toca un lugar anterior a cualquier idioma. Donde todos, sin excepción, sabemos que somos amor buscando su forma.