Archivo 2016

La lectura lenta

Imagen ilustrativa de «La lectura lenta»

El movimiento Slow Reading nació a principios del siglo XXI como reacción a la lectura-de-titulares a la que la web nos ha acostumbrado. No consiste en leer despacio por principio; consiste en leer para que algo te cambie.

Leer un poema treinta veces. Subrayar una frase y volver a ella al cabo de una semana. Cerrar el libro a la mitad para pensar. Discutir con el autor, en silencio. Releer el mismo capítulo en distintas etapas de la vida y descubrir que ahora dice otra cosa.

No tiene nada que ver con la productividad. No cuenta para las estadísticas de «libros leídos este año». Una sola página leída así puede pesar más que cien atropelladas.

Elige un libro importante. Lo que sea: un Evangelio, un tratado de Séneca, un Rilke, un haiku. Léelo en voz alta, si hay nadie que te mire raro. Léelo como si fuera para ti, porque es para ti.