Poesías para mi nieta María.
Mi princesita no tiene
un perrito que le ladre
y su abuela está muy triste
por no poder contarle
que tiene un perrito en casa,
un perrito para darle.
Al vivir en un pisito
no quiere acceder su padre
porque piensa que no es fácil
el cuidar de un perrito,un perrito que le ladre.
Qué pena no poder vivir
en una plantita baja,
donde por el jardín
pudíeramos convivir con esta pequeña alhaja.
¿Digo pena? ¡ Qué torpeza!
Eso no llega a tristeza,
porque mi princesita tiene
todo para su felicidad:
besos,risas y el cariño que todos le sabemos dar.Concha Quiñonero Valcárcel
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PARAMINIETAMARÍA
Eres como el cauce de un río,
ajeno a su gran belleza,
y sus aguas en camino
alegres y vivarachas
vibrantes y con sutil mimo
salpicando por las charcas.
Son impulsivasy fuertes
por sus rápidos cayendo
pero quietas y calladas
por sus meandros fluyendo.
Nunca se sabesi habrá
esperando un afluente
que domine su caudal
ysu viveza sustente.
Porque tu eres así : profunda o tan asequible
que se pueda vadearaunque parezca imposible.
Por eso eres tan especial
con un carácterque nace
de una forma de amar
como sólo tú lo haces
Por eso tu abuela quiere
dedicarle esta poesía
a tu carita tan bella
y a tu gracia quela envía
con toda seguridad
tu ángel de compañía.
¡Qué alegría vida mía!
Concha Quiñonero Valcárcel
