jueves, 20 de octubre de 2011

BUDA


Archivo:Seokguram Buddha.JPG


 
Estatua de Buda en Seokguram (Corea del Sur).


Siddhartha Gautamá (Lumbiní, hacia el siglo Vsiglo IV a. C.) también llamado Shakiamuni (śākya-muni, el ‘sabio de los shakia’) fue un importante religioso nepalí considerado el último buda histórico y fundador del budismoEn idioma sánscrito, el término buddha (बुद्ध) significa ‘despierto, iluminado, inteligente’.[1] [2]
Es una figura religiosa sagrada para dos de las religiones con mayor número de adeptos, el budismo (fue fundador del dharma budista y primer «gran iluminado») y el hinduismo (en el que se lo considera como la novena encarnación del dios Visnú, de acuerdo al Garuda-purana y la vigesimoprimera y penúltima según el Bhāgavata purāna hacia el siglo XI d. C.).
Aunque existen muchas leyendas, se concuerda en que fue un líder religioso conocido como Siddhartha Gautamá. Vivió en una época de cambio cultural en que se atacaban los procedimientos religiosos tradicionales de la India. Fue uno de los reformadores que dio un impulso renovador en el ámbito religioso dhármico que se propagó más allá de las fronteras de la India y terminó transformándose en una de las grandes religiones del mundo,el budismo.

           FRASES  DE   BUDA
563 AC-486 AC. Sidhartha Gautama. Fundador del budismo.
El odio no disminuye con el odio. El odio disminuye con el amor.


El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional.

Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.

Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.

Avanzando estos tres pasos, llegarás más cerca de los dioses: Primero: Habla con verdad. Segundo: No te dejes dominar por la cólera. Tercero: Da, aunque no tengas más que muy poco que dar.

Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.

No hay incendio como la pasión: no hay ningún mal como el odio.

Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.

La reflexión es el camino hacia la inmortalidad (nirvana); la falta de reflexión, el camino hacia la muerte.

El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.



No hay comentarios:

Publicar un comentario